Llevaba tres semanas mirando esa montaña de poda en mi parcela. Olivos, algunos frutales y un par de pinos que después de la tormenta parecían haber pasado por una batalla. Las ramas se acumulaban, ocupaban sitio, y yo pagaba cada mes a un tío con una furgoneta para que se las llevara. Hasta que un día hice números y me dio un jamón: lo que gastaba en gestoría de residuos vegetales al año casi pagaba una trituradora decente.
Así que me puse a investigar. Probé primero una eléctrica de esas que parecen batidoras gigantes. Resultado: cada rama de más de 3 centímetros era un suplicio. El motor se quejaba, se bloqueaba, y yo acababa más frustrado que antes. Por eso, cuando vi la [Vevor - Picadora eléctrica de acero inoxidable] pensé que igual era la solución, pero 250 kg por hora para uso doméstico se me quedaba corto cuando hablamos de fincas con árboles de verdad.
Entonces llegó a mis manos la by Tonino Lamborghini GM. Sí, sí, esa marca de cacharros de lujo que ahora tiene una línea de maquinaria de jardín. Yo también levanté la ceja al principio. Lamborghini haciendo biotrituradoras de gasolina sonaba a estrategia de marketing para vender caro. Pero llevo ya tres meses usándola con saña, así que voy a contarte la verdad sin anestesia.
Lo primero: el motor y la potencia real
La máquina monta un motor de gasolina de 7 CV. Es un motor de 4 tiempos, de esos que no mezclan aceite con gasolina, algo que agradezco porque soy un desastre con las proporciones. Cuando la desembalé, lo primero que pensé es que pesaba lo suyo: 67 kilos en total. No es una máquina para andar moviendo por gusto, pero las ruedas de transporte hacen que se desplace bien por terreno liso. En tierra cuesta un poco, pero tampoco es que la vayas a llevar de excursión.
El arranque es de los que tiran de cuerda. No tiene arranque eléctrico, y eso para mí fue un punto en contra al principio. Siempre he sido de los que prefieren girar una llave y listo. Pero después de usarla, te digo que con dos tirones secos arranca incluso en frío. He estado con ella a primera hora de la mañana en pleno enero, con la escarcha todavía en el suelo, y no ha necesitado más que el cebador y un par de intentos. Para un motor chino, esto es un logro.
Eso sí, el arranque de cuerda tiene un detalle que te va a sacar de quicio: la posición de la maneta. Está en un lateral y si tienes manos grandes como las mías, roza con el protector. No es que no puedas tirar, es que tienes que buscar el ángulo. Se hace raro los primeros días, luego te acostumbras.
Las cuchillas y el sistema de corte
Aquí viene lo bueno. Esta máquina admite ramas de hasta 100 mm de diámetro. Cuando leí la ficha técnica pensé que exageraban, porque todos sabemos cómo mienten estas marcas con las medidas. Pues no. He metido ramas de ese grosor y las ha deshecho sin despeinarse. El sistema es de doble cuchilla, de acero templado, que gira a un régimen alto. La boca de entrada es ancha, lo que permite meter la rama sin tener que estar peleando con el ángulo.
El corte no es perfecto: sale una mezcla de astillas y serrín, no un mulch uniforme como el de las trituradoras de tambor. Pero para lo que yo la uso, que es hacer compost y cubrir senderos, me vale perfectamente. Eso sí, si lo que buscas es un triturado fino para decorar jardines, esta no es tu máquina. Aquí se viene a reducir volumen y a hacer materia orgánica útil, no a hacer manualidades.
Un detalle que me sorprendió para bien es que las cuchillas se pueden girar. Vienen con doble filo, así que cuando una cara se embota, le das la vuelta y tienes otra vida útil antes de tener que afilar o comprar repuestos. Con el uso que le he dado, que ha sido intensivo, las cuchillas siguen cortando bien. No noto que se hayan deteriorado de forma exagerada.
La tolva y el tema de la seguridad
La entrada es alta, a la altura de la cintura. Esto tiene doble filo: por un lado, no tienes que agacharte para alimentar la máquina, lo que se agradece en sesiones largas. Por otro, la abertura es bastante abierta y da un poco de respeto cuando metes ramas largas. La máquina trae un empujador de plástico, de esos que la normativa exige para que no metas las manos donde no debes. Yo, como buen español que soy, lo usé los primeros días y luego me dio pereza. Hasta que una rama se atascó y metí la mano sin pensar. Milagrosamente no pasó nada porque la rama había parado el mecanismo, pero me llevé un susto de los buenos. Usad el empujador, que no es por ser pesado, es por lo que pueda pasar.
El sistema anti-atasco funciona: cuando una rama muy gruesa o con un nudo grande entra, el motor se resiente pero no se bloquea del todo. Lo que hace es que la cuchilla se detiene y tienes que darle al botón de inversión para sacar la rama. Es un proceso que tarda un minuto, pero te evita tener que desmontar media máquina para sacar el obstáculo. Lo he tenido que usar con ramas de pino con nudos muy duros, y funciona.
El rendimiento real y el consumo
No me gusta darte cifras de catálogo porque nunca se cumplen. Lo que te puedo decir es que en una tarde de trabajo continuado, con descansos para repostar, procesé una pila de ramas que tenía de dos pinos y un olivo que no veas. Calculo que eran unos 4 metros cúbicos de material, y en dos horas lo tenía convertido en astillas. El depósito de gasolina, que es de unos 3 litros, me duró la sesión entera sin problema. No sé exactamente el consumo, pero no es una tragona. Para lo que hace, gasta lo razonable.
El tema del ruido: es un motor de gasolina, así que olvídate de mantener conversaciones mientras trabaja. Necesitas protección auditiva sí o sí. Yo me pongo unos cascos de obra y voy sobrado. Pero vamos, que no es una máquina para usar en una urbanización a las ocho de la tarde porque los vecinos te van a mirar raro.
La calidad de construcción y los acabados
Aquí es donde la marca Lamborghini se nota. No en el rendimiento, que es similar a otras máquinas chinas con el mismo motor, sino en los acabados. El chasis es robusto, la pintura está bien aplicada, y los plásticos no se sienten baratos. Las protecciones están bien pensadas y todo encaja con precisión. He tenido trituradoras baratas y esta se nota más sólida. No hay piezas sueltas ni tornillos que se aflojen con la vibración. Eso ya es mucho decir.
Lo que no me gusta es que no trae bolsa de recogida. Las astillas caen directamente al suelo o a un contenedor que tengas debajo. Yo uso un saco de escombros abierto y funciona bien, pero si quieres recoger en una bolsa cerrada, vas a tener que buscar algún accesorio o hacerte un apaño. Es un detalle que se le olvidó a alguien en el departamento de diseño.
Otra cosa: el manual de instrucciones está en italiano e inglés. No hay versión en español. Si no controlas algo de inglés, vas a tener que buscar en YouTube o pedir ayuda. Tampoco es que sea una máquina complicada, pero para el mantenimiento básico (cambio de aceite, tensado de correas, ajuste de cuchillas) necesitas saber lo que haces.
El mantenimiento que no te cuentan Ver la oferta de hoy en Amazon
A las 20 horas de uso hay que cambiar el aceite del motor. Es un proceso sencillo si tienes una llave adecuada y un recipiente para recoger el aceite usado. No es complicado, pero tampoco es como cambiar el aceite de un coche, que lo hace cualquiera con un poco de maña. Aquí hay que acceder al cárter desde abajo, y la máquina pesa, así que necesitas tenerla elevada o en una superficie alta.
Las cuchillas, como te decía, se pueden girar y luego afilar. Si no tienes experiencia con afilado de herramientas, te recomiendo que las lleves a un sitio especializado o que compres un juego de repuesto. No es caro, y tener las cuchillas afiladas es clave para que la máquina no se esfuerce de más.
La limpieza después de cada uso es obligatoria. La madera húmeda y la savia se pegan a las cuchillas y al interior de la tolva como si tuvieran pegamento. Con una manguera y un cepillo de cerdas duras lo dejas decente en diez minutos. No lo hagas y al mes tendrás una máquina que no rinde igual.
Para quién es esta máquina
No te voy a engañar: esta no es una máquina para el jardinero de fin de semana que tiene un seto y un rosal. Eso lo resuelves con una SuperHandy Mulcher eléctrica de 1800W que pesa 8 kilos y la guardas en el trastero. Esa es ligera, silenciosa y para hojas y ramas finas es una maravilla. Pero si tienes una finca, olivos que podas cada año, o un bosque que necesitas desbrozar, necesitas gasolina y potencia.
La by Tonino Lamborghini GM es para gente que tiene claro que va a procesar un volumen considerable de ramas. Si la vas a usar dos veces al año, no te merece la pena. Pero si la vas a usar cada dos semanas entre primavera y otoño, se amortiza sola en menos de una temporada. Con lo que me ahorro en no pagar por la retirada de residuos, en unos ocho meses la tengo pagada.
Lo que no me gusta (porque tiene que haber algo)
Soy honesto, y te digo las pegas que le encuentro. La primera es el peso: 67 kilos no es un capricho. Si tienes que subirla a un remolque o moverla por terrenos irregulares, vas a sudar. Las ruedas son decentes pero no son todoterreno. En tierra suelta se hunde un poco y hay que empujar con ganas.
La segunda es el precio. 799,95 euros no es una ganga. Puedes encontrar trituradoras de gasolina con especificaciones similares por menos dinero. Lo que pagas aquí es la marca y la calidad de acabado. Si eres de los que miran solo la etiqueta del precio, quizás te duela. Pero si valoras que una máquina te dure años sin dar problemas, la diferencia se justifica.
La tercera es la falta de bolsa de recogida. Es un detalle que en otras marcas del mismo precio viene incluido, y aquí tienes que hacerte un apaño. No es que sea imprescindible, pero es un incordio.
Y la cuarta, la más importante: el servicio técnico. No es fácil encontrar repuestos en España. Las cuchillas, las correas, los filtros… todo hay que pedirlo por internet y esperar. Si tienes una avería grave, no vas a encontrar un taller que la repare fácilmente. Esto es algo con lo que tienes que contar antes de comprar.
Mi experiencia con atascos y ramas difíciles
Te cuento una anécdota real. El mes pasado intenté meter una rama de pino que en la base medía más de 100 mm. La miré, la medí, y dije “por poco no entra”. La metí de todas formas, como hacemos todos, y a los diez centímetros se atascó. El motor empezó a hacer un ruido raro, así que paré, activé la inversión, y la máquina escupió la rama como si le supiera mal. No pasó nada, pero aprendí la lección: respeta el límite. La máquina no es una excavadora, tiene su límite y hay que respetarlo.
Con ramas verdes de olivo, que son duras y fibrosas, la máquina trabaja bien pero el resultado es más tipo tiras que astillas. No es un problema, es solo que el corte no es tan limpio como con madera seca. Si quieres un mulch fino para tu huerto, tendrás que pasarlo dos veces o dejarlo secar antes.
Las ramas de árboles frutales, como manzano o peral, son un paseo. Entran y salen sin protestar. Los arbustos y matorrales finos, ni te cuento: los deshace con una facilidad que da gusto.
Comparación rápida con otras opciones
Si estás considerando otras alternativas, déjame darte mi opinión directa. Las eléctricas de menos de 2000W son para jardines urbanos, punto. No intentes meterles una rama de 5 centímetros porque te van a fallar. Las de gasolina baratas, de 3,5 CV, funcionan pero se quedan cortas con ramas gruesas y el motor sufre. Esta, con sus 7 CV, tiene ese extra de potencia que marca la diferencia cuando llevas dos horas trabajando y la máquina no se ha quejado ni una vez.
He visto también gente que usa la [Kawapower Mini Tractor Cultivador 14HP] con trituradoras de toma de fuerza. Es una opción si ya tienes un tractor, pero es otra liga completamente distinta. Y si tienes un tractor con toma de fuerza, quizás te interese mirar opciones como la [Bomba autocebante para toma de fuerza] para otros trabajos, pero eso ya es otro tema.
Veredicto tras meses de uso Ver la oferta de hoy en Amazon
Después de tres meses dándole caña, te digo que esta máquina me ha sorprendido. No esperaba que una marca de lujo metida en maquinaria de jardín hiciera algo tan decente. Pero la realidad es que el motor aguanta, las cuchillas cortan, y la construcción es sólida. La uso cada dos semanas desde que la tengo y no me ha dado ni un solo problema serio.
Si compras algo a través de los enlaces de aquí, podría llevarme una pequeña comisión — no te cuesta nada extra y me ayuda a mantener la web viva.
El precio de 799,95 euros me pareció alto al principio, pero después de lo que he visto, creo que es justo. No es la máquina más barata, pero tampoco es la más cara. Está en ese punto dulce donde pagas por calidad sin que te desplumen. Eso sí, ten claro lo que necesitas antes de comprar. Si tienes un jardín pequeño, no la necesitas. Si tienes una finca, esta es tu máquina.
La única razón por la que no le doy un 10 sobre 10 es por la falta de bolsa de recogida y el tema del servicio técnico en España. Pero la solución es simple: hazte un apaño con un saco y cuida la máquina para no necesitar repuestos.
Si estás dudando entre esta y una eléctrica, mi consejo es que pienses en qué vas a meterle. Ramas de menos de 40 mm y hojas: eléctrica. Ramas de verdad, de las que te dejan el jardín hecho un desastre después de una poda seria: gasolina, y esta en concreto. La diferencia de potencia se nota desde el primer minuto.
La by Tonino Lamborghini GM se ha ganado un hueco en mi garaje, y no es fácil que una máquina me convenza. Si buscas una biotrituradora que no te deje tirado, esta es una apuesta segura.